En la pesca, se denomina veda a la prohibición de realizar la actividad deportiva para favorecer y proteger el ciclo reproductivo natural de los peces. Y este año fue histórico porque nunca antes Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero coincidieron en imponer esta medida de manera simultánea. Pero todo lo bueno que pudo haber generado la casualidad, que significó un elevado costo para todos aquellos que viven de la actividad (se informa por separado), se arruinó por la falta de controles, lo que permitió que los furtivos limpiaran varios de los ríos que deberían estar siendo protegidos.

El verano es la temporada por excelencia de la pesca variada. Los bagres, bogas, tarariras y dorados se transforman en las especies más buscadas por los pescadores. Los ríos jujeños, tucumanos y santiagueños (los salteños quedan al margen porque desde hace varios años que se los protege de noviembre a marzo) se transforman en un imán para los aventureros. Pero esta temporada no fue así.

Los jujeños se amoldaron a los de “La Linda” y cerraron sus ríos a fines de octubre. En nuestra provincia, la veda comenzó el 15 de noviembre. Y por primera vez en su historia, Santiago del Estero hizo lo mismo en diciembre. “Nadie duda de que estas son medidas necesarias y con la que nos terminamos beneficiando todo. Pero hay dos problemas. El primero es que las fechas se toman de manera caprichosa y sin ningún sustento científico. El segundo, que nadie controla su cumplimiento”, explicó Julio Bulacio.

El pescador, que ya pinta canas y que hace más de 40 años que practica el deporte, realizó un análisis de la cuestión. “Las especies de ríos, que son las autóctonas, las nuestras, esperan la crecida de los ríos para remontar y desovar. Pero ese es el tiempo en el que salen los pescadores furtivos con sus redes a ‘peinar’ los cauces sin que nadie diga ni haga algo. ¿Cuántas veces vemos, desde los puentes nomás, personas arriesgando sus vidas para sacar 100 o 200 sábalos porque se mueven en cardumen? Y hay centenares de esos”, explicó.

Miguel Quesada es uno de los pescadores más veteranos y reconocidos de la provincia. Son tan grandes sus conocimientos en la materia y tiene tantos recuerdos que siempre comparte gentilmente, que fue bautizado en el ambiente como “Efemérides”. “La verdad es que da bronca que hagan cosas por el estilo. Por decreto, los santiagueños dijeron que no se podría pescar hasta el 13 de enero en esa provincia. Pero después tuvieron que extender la veda hasta el 4 de febrero porque el Dulce, según su criterio, no había tenido el caudal de agua necesario para que remonten los peces”, razonó.

Quesada, que fue una de las figuras de los torneos de pesca que se hacían en Los Quiroga, el que cargaba sus rudimentarios reels con hilo de cáñamo que debía lavarlo después de cada salida, añadió: “Y lo más grave es que siguen equivocándose. Si se difundieron imágenes de furtivos con sábalos y dorados días atrás, es porque los peces ya desovaron. O sea que se prohíbe una actividad de la que viven muchas personas”, dijo.

Más preguntas

Las redes sociales son un espejo de la realidad. Generalmente, lo que allí se publica es lo que realmente sucede. En las últimas semanas, especialmente en Facebook, se pudo observar decenas de imágenes de personas que, como si se tratara de una hazaña, mostraban una importante cantidad de piezas que fueron “robadas” de los ríos tucumanos. Entre ellas, se observaban dorados, que están protegidos y no se los puede sacrificar.

Los Romano, Los Bulacio, La Bahía, Los Décima son algunos de los lugares de la provincia donde se produjeron ataques furtivos. En Santiago, varios pescadores denunciaron que observaron gente pescando en Termas de Río Hondo. Lo increíble del caso es que se trata de una reserva y allí hay un puesto de Fauna y de la policía santiagueña.

“Pago mi licencia aquí y en Santiago, es decir, que aporto al Estado para que preserve la fauna ictícola de la provincia. Ahora, ¿no tengo el derecho de exigir que se hagan los controles correspondientes para que mis hijos, que también se enamoraron de la actividad, y en un futuro, también lo hagan mis nietos? Creo que sí”, señaló Juan Carlos Gasparré.

Su amigo y compañero de travesías Hernán Miranda agregó: “uno entiende que un lugareño puede obtener del río peces para alimentarse, es más, las leyes lo amparan. El problema es que no sacan 10, por decir un número, sino centenares. Evidentemente hay toda una organización por detrás que lucra con nuestros recursos naturales. Pero la pregunta que todos deberíamos hacer es: ¿hasta cuándo? Nos roban nuestros áridos, nuestros árboles, nuestros animales y hasta nuestra agua. Es increíble que los tucumanos no tomen conciencia del grave daño ambiental que se genera todos los días”.

Reconocimiento

La directora de Flora y Fauna Liliana Fortini reconoció que la situación es grave. “Este año tuvimos muchos problemas por la pandemia. Actualmente hay tres personas dedicadas a la tarea de control en toda la provincia. Estamos buscando recursos de donde sea para cumplir con nuestra función”, reconoció en una entrevista con LA GACETA.

La funcionaria acotó que deben realizar los controles acompañados por la Policía porque normalmente se enfrentan a situaciones violentas con las personas que no quieren cumplir con las normas. “Hemos tenido incidentes en algunos de los campings que están en el este de la provincia por lo que debemos ir acompañados por efectivos policiales”, agregó.

Por una ley aprobada hace ya más de 30 años, el control de los sitios pesqueros dejó de estar en manos de Flora y Fauna (tenía un guardapesca en cada uno de esos lugares) y se lo otorgó a Delitos Rurales. “Hacemos operativos y pedimos que los policías también los hagan. Y dentro de sus posibilidades lo hacen”, explicó. La realidad indica que esa división policial cuenta con poco más de 120 hombres y menos de 10 móviles para atender cuestiones ambientales, cuatrerismo, usurpaciones y cumplir funciones de prevención en la ciudad.

Fortini explicó que las vedas no son una medida caprichosa, sino que están sujetas a muchas cuestiones, entre ellas las climáticas. “Esta temporada fue bastante irregular y nos obligó a tomar medidas extras. Pero estamos abiertos a escuchar todas las sugerencias que se crean conveniente. Tenemos una importante relación con todos los clubes y siempre lo escuchamos para solucionar los problemas de manera conjunta”, explicó.

Luego de que las redes sociales fueran inundadas de fotografías y videos, la policía realizó una serie de operativos en el este y en el sur de la provincia. Secuestraron todo tipo de redes y equipos de pesca. “Era hora que hicieran algo así. Sabemos que no tienen los recursos necesarios, pero alguien debe hacerse cargo del control porque si esto sigue así, nadie salvará a nuestros ríos y las consecuencias no sólo la sufriremos los pescadores, sino toda la sociedad”, finalizó Hugo Medina.